Visitas

Las fiestas de la Virgen de la Sierra


En estos días septebrinos la ciudad de Cabra se viste de fiesta en honor de la Virgen de la Sierra. Orgullo de los egabrenses, Nuestra Señora María Santísima de la Sierra es seña de identidad de todo un pueblo que año tras año repite la tradición secular de agacharse ante el revuelo de su bandera multicolor al redoble del viejo tambor fernandino.
Las fiestas de la Virgen de la Sierra son las fechas más emotivas y significativas del calendario de los egabrenses, días de alegrías, de reencuentros y añoranzas.
La devoción que Carmen Giménez sentía por la imagen de la Virgen de la Sierra, también fue extraordinaria. Así lo manifestó repetidamente en cartas públicas que se reproducían en la prensa local y con las numerosas aportaciones de donativos, ofrendas y sus colaboraciones en romerías, cultos y cuanto aconteciera en torno a la patrona del pueblo de Cabra.
En 1912, en un acto público donó un manto de terciopelo verde bordado en oro, así como otras telas y alhajas a la imagen de la Virgen de la Sierra. En el acta de la sesión celebrada el 7 de septiembre de ese año, el alcalde de Cabra, José de Silva, notifica por escrito el agradecimiento de la ciudad por “este espléndido donativo”.
Las innumerables ayudas a la cofradía, la remodelación del camarín de la patrona en su ermita, junto a sus constantes colaboraciones y generosos donativos, hicieron que la Cofradía, en justa correspondencia, le distinguiera en 1933 con el nombramiento de "Hermana Mayor Honoraria y Camarera de la Sagrada Imagen".

Los dulces de Pampín


En el dibujo aparece una conocida escena del verano sanluqueño: bañistas que acuden a comprar los famosos dulces de la confitería Pampín, que en carritos tirados por vociferantes vendedores, surcan la playa pregonando su mercancía: "¡Pasteleeeesss, cuñaaasss, carmelas…!".
De origen español, Eddie Pons es un gran dibujante actual, colaborador en periódicos franceses especialmente. Ha trabajado varios años como periodista de France 3 y hoy sus trabajos se publican periódicamente en la Plaza y Le Paysan du Midi. Conocido dibujante taurino, publicó en 2007 "Escenas de Arenas", y también es director de cortometrajes. Pero me llama la atención por ser un enamorado de Sánlucar de Barrameda y por saber captar en sus dibujos la esencia de su mercado, de sus calles, de sus gentes y, como no, de su playa.
Pons retrata esta costumbre de degustar dulces por las tardes. Una costumbre que reconocía el propio infante Antonio de Orleáns en una carta dirigida desde su exilio en Francia a su administrador Antonio Tomás, aunque dejando claro su preferencias en este tipo de repostería:
París 26 febrero 1925
Tomás:
Ayer tarde recibí la caja donde venían las aceitunas, que por cierto tienen un poco el gusto de rancias a pesar de ser hermosas. Venían en la caja un cartón conteniendo bizcohos ordinarios como se encuentran en todas partes y que no es lo que yo le pedí a Ud. que eran bizcotelas y que se conocen bien en Sanlúcar. Sobre todo las de las monjas y no las que hace Pampín y que yo tomaba siempre con chocolate (...)